Sí, lo reconozco, es algo tarde (estamos ya en el ecuador del 2006) para comentar el cine estrenado el año pasado en nuestro país, pero también es cierto que cualquier proceso de asimilación y digestión cual animal rumiante elaborado hasta ahora es válido para aclarar ideas y conceptos sobre todo el material visionado en las salas durante todo un año. Resumiendo brevemente, y sin dar demasiadas pistas sobre lo que viene a continuación, señalar del 2005 la buena salud de algunos de los autores y/o directores más consagrados a nivel mundial (
Woody Allen, Clint Eastwood, Steven Spielberg o David Cronenberg); así como la sólida y prometedora carrera de otros con menos títulos a sus espaldas pero también bastante bien considerados (
Tim Burton o Alexander Payne), sin olvidar igualmente descubrimientos insólitos (los del dúo
Springer-Pulcini, Jonathan Glazer o Yoji Yamada, aunque este último sea todo un veterano). También destacar en la lista la presencia del género documental (un fenómeno que con los años se ha ido consolidando, debido en parte a que su estreno comercial se ha visto de alguna manera normalizado) y la del cine asiático (
Zhang Yimou y Kim Ki-Duk, entre otros), así como la escasa presencia (solo un título) del cine español.
LAS MEJORES PELÍCULAS DEL 2005:
AMERICAN SPLENDOR (Shari Springer Berman & Robert Pulcini, 2003, USA)
Me sorprendió gratamente esta más que curiosa película
indie que podrá entusiasmar a aquellos que creen que lo han visto (casi) todo: mezcla ejemplarmente trozos de ficción, documental (sus directores provienen de este género) y de animación sin pretender desaforadamente ser lo más
cool.
American Splendor narra parte de la vida de
Harvey Pekar, un dibujante de cómics (en los cuales habla única y exclusivamente de su vida, no existen superhéroes ni nada por el estilo) y su relación con el medio, su chica, sus compañeros de trabajo (aunque dibuja, se gana la vida como archivero de un hospital), pero sin caer en el
biopic más convencional al que estamos acostumbrados a ver. Y es esta forma de abordar este personaje real lo más fascinante: su rutina, sus inseguridades, su peculiar forma de comportamiento con los demás (incluyendo a
Robert Crumb, otro insigne comiquero colega de Pekar que aparece en
American Splendor). Una auténtica gozada, apoyada por la gran interpretación de Paul Giamatti, protagonista también de
Entre Copas y secundario en
Cinderella Man. Fue sin duda el mejor actor del 2005.
El “momento”: Hay instantes en que, si mal no recuerdo, llegan a coincidir el propio
Harvey Pekar, el actor que hace de éste
Paul Giamatti y animación extraída directamente de los cómics de Pekar. Viva el metalenguaje con sentido!!!
BIRTH (Íd, Jonathan Glazer, 2004, USA)
Lo que más me gusta de esta inquietante, pretenciosa (sí, pretenciosa) y morbosilla película es la sensual atmósfera que impregna todo el metraje, ya que el guión no es lo suficientemente sólido o preciso en la descripción de ciertos personajes y/o acciones (a pesar de firmarlo el ilustre
Jean-Claude Carriere). Para quien no la haya visto, Birth cuenta la extraña (y de ahí, curiosa) relación entre el personaje de una recién enviudada
Nicole Kidman y un niño de unos 10 años, en el cual, supuestamente, se ha reencarnado el marido fallecido de la Kidman.
El “momento”: un suntuoso plano-secuencia que tiene lugar en la ópera. La Kidman, aturdida y conmocionada por tal descubrimiento, es abordada sigilosamente por la cámara, haciéndonos descubrir en su bello rostro sus justificadas lágrimas. Y por otro lado, destacar también la espléndida música de
Alexandre Desplat que inunda el metraje.
ENTRE COPAS (SIDEWAYS, Alexander Payne, 2004, USA)
Admiro a Payne desde
Election (
Citizen Ruth, su primer trabajo, creo no se estrenó), admiración que volvió a confirmarse con About Schmidt. Y con
Sideways vuelvo a congratularme con este tipo tan majete que curiosamente estudió Lenguas Hispánicas en la Universidad de Salamanca en sus años de universitario. Lo que más me gusta de
Entre Copas es el modo en que describe a sus personajes, bondadosos perdedores en busca de una última oportunidad que les haga olvidar, de alguna forma y durante unos días, su triste y apática realidad. Y lo hace con un peculiar sentido del humor, realismo amable, ternura sin aditivos y melancolía soterrada, envuelto todo en un marciano humanismo (hubiera sido fácil cebarse con los errores que cometen los protagonistas, pero Payne no está dispuesto a deshumanizarlos). El excelente dominio narrativo de Payne es la piedra angular de su maravilloso cine, convirtiéndose así en uno de los directores más prometedores del cine norteamericano actual.
El “momento”: la charla nocturna en el porche que mantiene el personaje de
Paul Giamatti y la camarera que acaba de conocer, una recuperada para el cine
Virginia Madsen. Sin palabras...
LA GUERRA DE LOS MUNDOS (WAR OF THE WORLDS, Steven Spielberg, 2005, USA)
De nuevo Spielberg nos vuelve a deleitar con otra película de ciencia-ficción acojonantemente bien hecha, con un sentido del ritmo y de la tensión que ya quisiera
Tsai Min-liang (sí, el de las sandías), y encima alertándonos, subrepticiamente, sobre la jodido y crispado que está el panorama político internacional, hasta se permite pequeñitas gotas de humor negro para narrarnos esta catastrofista historia que en manos de
Mimi Leder (
Deep Impact) o
Michael Bay (
Armageddon) hubiera resultado ser más mierda
mainstream (de todas formas, reconozco algunos puntos negros en el guión de
David Koepp que entorpecen la historia).
El “momento”: atención a ese virtuoso plano secuencia en el coche de los protagonistas cuando comienza su huida de las letales máquinas extraterrestres, o el ataque al barco, etc...
HIERRO 3 & SAMARITAN GIRL (BIN-JIP & SAMARIA, Kim Ki-Duk, 2004, Corea Del Sur)
Estos dos títulos de Kim Ki-Duk estrenados en el 2005 podrían resumir, de alguna forma, las mejores cualidades de este director surcoreano tan prestigioso y festivalero (ya que ambas fueron premiadas en sendos Festivales de Cine de Venecia y de Berlín, respectivamente): un atrevimiento narrativo y formal que para sí ya querría el cine occidental más experimental (aunque no siempre conseguido; como en
El Arco), un estudio psicológico de personajes riguroso y ejemplar (sin necesidad de recurrir a frondosos diálogos, véase
Hierro 3) y sobre todo, una capacidad para narrar graves carencias individuales que se transmutan en universales: la soledad en medio de la vorágine, la alineación adolescente, la inocencia pervertida, una aplicación personal de la justicia o la amistad y el amor contemplados desde extremos emocionales insondables (más o menos temas que surgen de
Hierro 3 y
Samaritan Girl).
El “momento”: De
Hierro 3 la secuencia del protagonista encerrado en la celda y esquivando a los policías me parece un prodigio de planificación visual y espacial, y de
Samaritan Girl me quedo con el triste final en un desolado paraje agreste donde cobran especial protagonismo tanto el sacrificio y expiación de la hija como el sentimiento de culpa del padre.
UNA HISTORIA DE VIOLENCIA (A HISTORY OF VIOLENCE, David Cronenberg, 2005, Canadá-UK)
Qué curioso, parecía que Cronenberg había rebajado ó relajado sus constantes más neuróticas, enfermizas y perversas con esta nueva película, y que se había puesto al servicio de la industria para así ofrecer un producto más acorde al público no habituado a su cine. ¡Pero qué equivocados estábamos!
Una Historia de Violencia es una película tan Cronenberg como las demás, capaz de retorcer hasta el máximo una (aparentemente) sencilla historia y plantear sabrosos dilemas morales sobre conceptos como la identidad, la culpa, el castigo, la venganza, y como no, la violencia; además de subvertir mediante su autoría códigos cercanos al cine negro y al thriller más o menos convencional, ese que acostumbramos a ver en el cine
made in Hollywood. Este apunte, entre otros muchos más, hacen grande, grande, grande al Sr. Cronenberg.
El “momento”: Hay varios, como la el terrorífico plano secuencia que abre el film, los dos encuentros sexuales entre los personajes de
Viggo Mortensen y
María Bello, o el grandioso por desolador plano final...
MATCH POINT (Íd, Woody Allen, 2005, UK)
Parece que le ha sentado muy bien el cambio de escenario a Woody Allen, trasladando la acción a Londres en lugar de su habitual Nueva York. Y lo comento porque
Match Point atesora los rasgos que han caracterizado su mejor cine (
Manhattan, Delitos y Faltas o Sombras y Niebla, entre otras), tras una serie de títulos más que dignos pero que no han alcanzado las sublimes cotas de los aquí citados (de todas formas y aunque parezca exagerado, cualquier título de Woody Allen es garantía de buen cine, al menos para el que esto firma).
Match Point habla espléndidamente de arribismo social, de diferencias de clase, de crímenes, de castigos, de mentiras, de neurosis (en este caso femeninas), y en especial, del azar (concepto que, irremediablemente, puede alterar la dirección de tu vida, para bien o para mal...), como si fuera un fiel cronista de esta tumultuosa época en la que nos ha tocado vivir, donde las apariencias y el dinero priman por encima de otros supuestos valores. Elegante, cínico y mordaz (cómo los adinerados protagonistas van al cine a ver
Diarios de Motocicleta, ¿quizás para aplacar su mala conciencia?), Woody Allen ha conseguido un espléndido drama social de ribetes trágicos y policíacos que de alguna forma conecta con parte de la filmografía del francés
Claude Chabrol, un experto en retratar cruelmente la burguesía y sus aledaños.
El “momento”: Destacar a todos los actores, especialmente unos impresionantes y carnales
Jonathan Rhys-Meyers y
Scarlett Johansson. El húmedo polvo en el campo entre éstos y el ambiguo plano final se quedarán mucho tiempo grabados en la retina.
MILLION DOLLAR BABY (Íd, Clint Eastwood, 2004, USA)
Es difícil señalar algo nuevo y diferente de
Million Dollar Baby tras la excelente recepción de crítica y de público que tuvo entre nosotros hará más de un año. Y es difícil señalar alguna ‘genialidad’ que se haya pasado por alto, pues ha sido convenientemente analizada en multitud de reseñas por todo el mundo. Pero, ¿por qué gusta tanto
Million Dollar Baby? ¿Será porque retrata con densa calidez humana las amargas vicisitudes de estos perdedores golpeados por el sueño americano? ¿Será porque ofrece una oscura visión de la América contemporánea (al igual que
Mystic River), pero más accesible para el espectador, sustituyendo la tragedia de esta por una estructura más propia del melo? (¡qué perjudicada ha salido de la comparación
Mar Adentro respecto a
Million Dollar Baby, véase la forma en que una y otra tratan el tema de la eutanasia y la religión!) ¿Será porque Clint Eastwood sea, posiblemente, el director de cine actual más sensible, inspirado y comprometido con la condición humana (la idea del gimnasio y sus habitantes como gran metáfora del mundo en el que vivimos), además de ser un excelente director de actores? ¿Será porque...?
El “momento”:
Frankie (
Clint Eastwood) y
Maggie (
Hilary Swank) repostan gasolina en su viaje de vuelta tras haber presenciado la agria acogida de la familia de ella. Maggie, dentro del coche, expresa con su triste mirada todos los sentimientos que afloran en su interior tras lo vivido hace unas horas, mientras el agua limpia la parte delantera del auto donde se sienta ella. Alguien lloró mucho antes de llegar al final...
NADIE SABE / NOBODY KNOWS (DAREMO SHIRANAI, Hirokazu Koreeda, 2004, Japón)
Una extraña sensación de tristeza y enorme melancolía me inundó cuando ví
Nadie Sabe. La historia de un grupo de hermanos pequeños que conviven solos en un piso, ocasionalmente visitados al principio por su (irresponsable) madre pero en definitiva más solos que la una, respira una brutal autenticidad, logrado por la transparente labor de los jóvenes actores y la puesta en escena de Koreeda. Curiosamente, el film no entra en el terreno de la sordidez y la penuria más común aplicable a este tipo de historias (a pesar de estar inspirada en un caso real), ya que la vida de estos pobres seres dentro de su micro-universo no es jodidamente amarga o miserabilista, de ahí la extraña y singular poesía que emana de este desolador cuento urbano poblado por estas desdichadas criaturas.
El “momento”: el final, tan desolador o más como el resto de esta excelente película.
EL OCASO DEL SAMURAI / THE TWILIGHT SAMURAI (TASOGARE SEIBEI, Yoji Yamada, 2002, Japón)
Salí fascinado tras el visionado de esta película japonesa, la historia de un samurai de hace un par de siglos que decide dejar su oficio para dedicarse al cuidado de sus hijos y familia tras el fallecimiento de su esposa. Me conmovió la forma en que el director hace avanzar la historia, narrada con una quietud inquebrantable pero, curiosamente, salpicada por breves estallidos de irremediable violencia que por escasos momentos rompen la tranquilidad del relato y la de su protagonista, obligado a realizar tareas referentes a su oficio que él pretende desterrar definitivamente. Todo en la película de este veterano director es elegante, contenido, sensible y estremecedor al mismo tiempo.
El “momento”: el enfrentamiento final entre los dos samuráis que ocupan los últimos 20 minutos. O como terminar con el pasado mediante la violencia para que a uno le dejen en paz de una vez por todas.
LA PESADILLA DE DARWIN (DARWIN’S NIGHTMARE, Hubert Sauper, 2004, Francia-Austria-Bélgica)
Demoledor e impresionante documental sobre el abuso de poder que ejerce en África el salvaje capitalismo occidental (la tan cacareada globalización), que cuenta como la intromisión de un pez (la perca del Nilo) en el
lago Victoria durante los 60 a modo de experimento científico trajo, y sigue trayendo, un desorden ecológico importante, además de aumentar la pobreza, favorecer el tráfico de armas (y de paso las guerras civiles del continente africano) y la prostitución en Tanzania. Es una película realmente cruda, desagradable, feroz, salvaje, angustiosa, y con momentos increíblemente espeluznantes, no aptos para espectadores especialmente sensibles.
EL JARDINERO FIEL (THE CONSTANT GARDENER, Fernando Meirelles, 2005, UK)
Y de los daños que Occidente infringe a África también habla la estupenda El Jardinero Fiel, aunque esta vez es la industria farmacéutica la que sale bastante mal parada. Aunque peca de cierto efectismo visual (no lo olvidemos, la firma el director de
Ciudad de Dios), esta adaptación de una novela de
John Le Carré está admirablemente bien escrita, bien interpretada y muy bien montada, dotada de un ritmo realmente endiablado que sabe integrar adecuadamente las diferentes y complejas tramas de las que son partícipes los personajes que interpretan unos muy compenetrados
Ralph Fiennes y
Rachel Weisz. Cine político-social de
qualité (reconozco cierto matiz peyorativo) pero altamente recomendable por saber integrar contenido y forma con cierta brillantez.
EL SECRETO DE VERA DRAKE (VERA DRAKE, Mike Leigh, 2004, UK)
Mike Leigh posiblemente sea el mejor director británico en la actualidad, o para concretar, el mejor director británico que hace películas en su país y con historias, temas y actores exclusivamente británicos. Pero a diferencia de
Ken Loach (donde su discurso con frecuencia se hace demasiado evidente, poniéndose en contra del argumento), Leigh sabe mirar y observar los hechos sociales sin caer en panfletillos morales, mostrando un certero y triste análisis de la realidad circundante y su reflejo en los personajes que muestra. Aquí Leigh nos narra sabiamente la triste odisea de una mujer acusada de practicar abortos ilegales, pero la película habla brillantemente de más cosas (de la posguerra en la Inglaterra de los 50’s, de las diferencias sociales y económicas entre ricos y pobres, de las relaciones familiares; constante en Leigh...)
El “momento”:
Imelda Staunton, la actriz protagonista, es un prodigio de naturalidad, credibilidad, emoción, inteligencia, humildad... Su interpretación es deslumbrante, de las mejores vistas en muchos años...
FINALISTAS (RUNNERS-UP):
LA CASA DE LAS DAGAS VOLADORAS (SHI MIAN MAI / HOUSE OF FLYING DAGGERS, China-Hong Kong, 2004)
Menudo festín de colores y sensaciones la peli del chino más reconocido internacionalmente.
La Casa De Las Dagas Voladoras contiene una fabulosa historia(s) de amor, asombrosas secuencias de acción y una bellísima partitura de
Shigeru Umebayashi, entre otras muchas sorpresas. Plásticamente es inconmensurable (incluso nominaron la fotografía a los Oscar de ese año, algo poco habitual tratándose de un título no norteamericano), beneficiándose además del atractivo de
Zhang Ziyi y
Takeshi Kaneshiro.
EL CIELO GIRA (Mercedes Álvarez, España, 2005)
La única película española realmente destacable estrenada en el 2005 (y que habla muy poco a favor de la calidad del cine nacional) es este bello y reposado documental sobre
Aldeaseñor, el pueblo numantino de la directora. Compuesto de momentos tan emotivos como el dedicado al pintor
Pello Azketa (que consciente de su progresiva ceguera decide pintar un cuadro basado en su último recuerdo visual), El Cielo Gira es una honda reflexión sobre el devenir del tiempo y las transformaciones que este provoca, así como una honda declaración de amor verdadero hacia el pueblo y sus catorce habitantes.
CONFIDENCIAS MUY ÍNTIMAS (CONFIDENCES TROP INTIMES, Patrice Leconte, Francia, 2004)
La mejor película de Leconte para el que esto firma es una apasionante drama cómico-romántico sobre una mujer que acude a un psicólogo sin saber que este es un abogado y que este, por cuestiones del azar, le sigue el juego.
Fabrice Luchini y
Sandrine Bonnaire; sus protagonistas; están perfectos en sus papeles, y Leconte y su guionista aportan unas ingeniosas gotas de humor y suspense que hacen de
Confidencias Muy Íntimas una saludable muestra de cine francés con destacados momentos de inspiración e innovación en todos los sentidos.
LA DAMA DE HONOR (LA DEMOISELLE D’HONNEUR, Claude Chabrol, Francia/Alemania, 2004)
Chabrol insiste en radiografiar de nuevo la burguesía provinciana de su país a través de una obsesiva historia de amor que dará más de un giro insospechado.
La Dama de Honor se beneficia del talento y veteranía del francés, al saber imprimir un crescendo narrativo beneficiado por los magníficos actores que lo sustentan,
Benoit Magimel y
Laura Smet, ésta última todo un descubrimiento.
DENTRO DE GARGANTA PROFUNDA (INSIDE DEEP THROAT, Fenton Bailey & Randy Barbato, USA, 2004)
Este jocoso documental explora sin pelos en la lengua el proceso de creación de la mítica película porno de los 70’s
Garganta Profunda (
Gerard Damiano) y todo el escándalo que acarreó tras su estreno. Y de paso analiza con mucho sentido el humor el trasfondo político, social y cultural de esos años. Toda una delicia.
FLORES ROTAS (BROKEN FLOWERS, Jim Jarmusch, USA, 2005)
Road-movie cómica existencial sobre la búsqueda desesperada de la paternidad perdida,
Flores Rotas es un Jarmusch domesticado +
Bill Murray en estado de gracia (aunque parezca estar haciendo
Lost In Translation 2), ya que sin él esta película hubiera sido bastante diferente.
KING KONG (Íd, Peter Jackson, USA, 2005)
El tributo de Peter Jackson a su infancia y su infinito amor hacia el cine (y en particular al
King Kong de 1933), son las claves para entender esta gigantesca película donde la aventura desmedida y la fantasía hiperbólica se ponen por delante de otras cuestiones, a priori, más importantes. Pero en este caso, nos da exactamente igual: el (mega)espectáculo es lo primero (y atención al
score de
James Newton Howard, de los mejores de esta década).
KINSEY (Íd, Bill Condon, USA, 2004)
Kinsey es un atractivo y peculiar
biopic sobre la vida del entomólogo y sexólogo
Alfred Kinsey que se aleja con bastante ingenio de los tópicos más comunes a dicho género (algo que también consiguió con la extraordinaria
Dioses y Monstruos; sobre el director de cine
James Whale). Además,
Liam Neeson como Kinsey y
Laura Linney como su sufrida mujer están fabulosos.
EL NIÑO (L’ENFANT, Jean-Pierre & Luc Dardenne, Bélgica-Francia, 2005)
Los Hermanos Dardenne vuelven de nuevo con su naturalismo social y espiritual para contarnos, con su habitual estilo cámara en mano, la odisea que vive una joven pareja marginal al vender el padre a su hijo recién nacido por un puñado de euros, y luego la difícil recuperación del niño. Este argumento es la excusa que los belgas plantean para alertar sobre los síntomas de nuestra ímproba sociedad capitalista, amante de lo superficial y económico frente a la honradez personal, etc..., pero sin cargar las tintas. Puede parecer inadecuado comentarlo, pero decir que
El Niño contiene una de las mejores persecuciones automovilísticas vistas en años, y no estamos hablando de un
blockbuster.
LA NOVIA CADÁVER (THE CORPSE BRIDE, Tim Burton & Mike Johnson, USA-UK, 2005) & CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE (CHARLIE AND THE CHOCOLATE FACTORY, Tim Burton, USA, 2005)
Tim Burton acertó de lleno con estas dos adaptaciones (de una antigua leyenda europea y de un cuento de
Roald Dahl), proponiendo otro acercamiento a su tenebroso, gótico y surrealista mundo de fantasía desbordante, que esta vez, no chirría demasiado. No es lo mejor de su carrera, (
Eduardo Manostijeras y
Ed Wood son muy difíciles de superar), pero sí son dos deliciosos films maravillosamente entretenidos.
SARABAND (Íd, Ingmar Bergman, Suecia, 2003)
Posiblemente se convierta en la última película dirigida por Ingmar Bergman (dada la avanzada edad del sueco), y de ser así sería un estupendo colofón a una obra tan admirable como extensa, y de la cual siento no haber visto en su práctica totalidad y con el debido respeto.
Saraband está contada en un preludio, una conclusión y diez bloques entre medias (a modo de movimiento musical, como indica el propio título) y protagonizada por cuatro personajes (que aparecen de dos en dos según cada bloque), siendo los interpretados por
Liv Ullman y
Erland Josephson los pilares sobre los que se sustenta este denso y emocionante drama familiar cargado de reminiscencias y recuerdos de otro film de Bergman,
Secretos de un Matrimonio.
SPELLBOUND (Íd, Jeffrey Blitz, USA, 2002)
Este curioso documental cuenta el proceso de selección y eliminación que experimentan unos cuantos niños de diferentes lugares de los USA al participar en un concurso nacional muy famoso dedicado a deletrear palabras. Lo que más llama la atención es la seriedad con que se lo toman (la presión de algunos padres también cuenta), y como el director describe con un ligero pero sarcástico sentido del humor esta curiosa galería de niños
frikis y
marisabidillos (así como sus temibles progenitores), capaces de saber deletrear una palabreja extraña pero incapaces quizás de saber su definición. Por lo tanto, también habla (y mal) de la (in)cultura, la competitividad y las ansias de triunfo preponderantes en los USA (y aplicable porque no al resto del globo terráqueo).
STAR WARS: EPISODIO III - LA VENGANZA DE LOS SITH (STAR WARS: EPISODE III - REVENGE OF SITH, George Lucas, USA, 2005)
Sin duda, la mejor de la nueva trilogía, y con diferencia! (aunque no había que esforzarse mucho para conseguirlo). Esta tercera entrega contiene momentos espléndidos, y la acción, por lo general, está mejor dosificada y rodada que en las otras dos discretas partes (¿
Spielberg en la sombra?), y donde al menos los personajes no son tan ridículos (la conversión definitiva en
Darth Vader está bastante lograda, a pesar de algunos comentarios negativos al respecto). Mucho mejor de lo esperado.
WALLACE Y GROMIT: LA MALDICION DE LAS VERDURAS (WALLACE AND GROMIT: THE CURSE OF THE WERE-RABBIT, Nick Park & Steve Box, UK, 2005)
Un divertidísimo y trepidante film de animación en plastilina con el ingenio y el encanto de las obras de su creador principal, Nick Park. Superior en muchos aspectos a
Chicken Run, esta
W & G: La Maldición... reconforta porque ofrece entretenimiento de alta calidad para todos los públicos sin que el adulto se mosquee lo más mínimo.
LAS PEORES PELICULAS DEL 2005:
AUSENTES (Daniel Carparsoro, 2005, España)
Esta fallida película demuestra la incompetencia del cine español para un cine de género sólido, inspirado y con ganas de contar algo de forma diferente.
Ausentes recurre a estilemas del thriller o suspense USA tipo
David Fincher o
Shyamalan para crear una completa nadería carente de misterio, riesgo y originalidad.
BATALLA EN EL CIELO (Carlos Reygadas, 2005, México-Bélgica-Francia-Alemania)
Lo más pretencioso, feo y estúpidamente provocador del 2005 es, sin dudarlo, este bodrio mexicano que pareció ser, a priori, lo más rompedor y revolucionario en la edición de Cannes de ese año (luego muchos periodistas se encargaron de destrozarla, con razón). Mal contada, espantosamente dirigida, parece creada única y exclusivamente para escandalizar y lo hace, pero más por su horroroso resultado artístico que por su contenido temático (que resumo brevemente: matrimonio mexicano; él gordo y feo, ella gorda y fea; rapta bebé para paliar su endeble situación económica; a su vez él folla con la hija pija de su adinearado jefe, pero la hija, delgada y guapa – papel que en un principio lo iba a encarnar ¡
Paulina Rubio! – se prostituye por placer..., y no sigo contando más...) ó por su contenido formal (Reygadas pretende que encontremos hechizante, mágico y subversivo el que su bodrio se inicie y finalice con sendas felaciones entre el mexicano orondo y la pija puta). La peor película del 2005.
LOS CUATRO FANTÁSTICOS (Fantastic Four, Tim Story, 2005, USA)
Menuda decepción me llevé con esta peli de superhéroes. Pensaba que no iba a estar a la altura de otras adaptaciones de héroes de la
Marvel recientes en el tiempo, tipo
Spiderman I & II , X-Men I & II ó Hulk, pero no pensaba que iba a estar tan lejos! Y posiblemente la culpa sea del director (suyas son
Taxi versión USA y
La Barbería, guau!!!), por no poseer una impronta visual tan definida y reconocible como la de
Sam Raimi,
Bryan Singer ó
Ang Lee, pero también sea culpa de los guionistas, o de los sosainas actores, o de todos en general...
EXILS (Exiles, Tony Gatlif, 2004, Francia)
Otro coñazo de peli de
auteur a la cual
Tarantino y resto del jurado en Cannes 04 premió con la Palma al mejor director (menuda metedura de pata!!!).
Exils es una aburridísima road-movie que protagonizan dos jóvenes desaliñados y algo guarretes que deciden salir de París para llegar hasta algún lugar del norte de África para no me acuerdo ya que... De lo que sí me acuerdo (aparte de la madre del director) es de los últimos 20 minutos de esta gran mierda, una especie de vudú-session aderezada con música arábiga que espantaría hasta al mismísimo Diablo.
EL GRAN GOLPE (After The Sunset, Brett Ratner, 2005, USA)
Esta mil veces vista historia de ladrones ricos y guapos (
Pierce Brosnan y
Salma Hayek) es tan tópica, formularia, previsible e insustancial que provoca la molesta sensación de estar perdiendo uno soberanamente el tiempo.
HABANA BLUES (Benito Zambrano, 2005, España-Cuba-Francia)
Sé que esta película gozó de cierto éxito comercial en España, pero a mí esta historia de músicos cubanos que deciden fichar por una discográfica española me pareció indigesta, maniquea, facilona y tremendamente inverosímil. Lo que más rabia me da es que la dirige Benito Zambrano, director de la estimable
Solas (aunque pensándolo bien, quizás no fuera tan estimable).
LA ISLA (The Island, Michael Bay, 2005, USA)
Pensaba que este título veraniego del infame M. Bay sería algo mejor porque se desligaba del productor que amparó sus otras basuras
blockbuster (el insigne
Jerry Bruckheimer). Pero da igual, aquí la política de autores se cumple a rajatabla y Bay sigue mareándonos con su estridente planificación basada en ralentís, planos cortos, montaje aceleradísimo y una pobretona caracterización de personajes, entre otras muchas cosas (da pena ver a
Ewan McGregor y
Scarlet Johansson en un proyecto tan chapucero). Pero el problema es, ¿por qué picamos si sabemos el engendro que nos vamos a merendar?...
Óscar Pablos